Todos nos hacemos la misma pregunta en algún momento de
nuestras vidas, ¿por qué a mí?, ¿por qué tengo tan mala suerte en el amor, en
el trabajo, con los hijos, con la familia, con los amigos, etc.? En definitiva,
siempre pensamos que no podemos con lo que nos viene encima, pero yo quiero
deciros que no es así, todo tiene solución, ¿sabéis que es lo que no tiene
ninguna solución? MORIR, eso sí es verdad que nadie lo puede arreglar.
Hace algunos años, una amiga estaba desesperada, el amor de su vida, según ella en ese momento, la había dejado, no sin antes otorgarle unos grandioso cuernos con los cuales no podía pasar por una puerta de garaje de camiones, ella estaba destroza, no paraba de llorar, incluso invento que la habían llevado al médico para intentar darle pena al susodicho anterior.
Ella pensaba que lo había perdido todo, como si ese
personaje hubiera sido bueno en algún momento, y que no encontraría nada igual,
lo cual paso, no encontró nada como lo que había vivido, sino algo muchísimo mejor,
encontró a un hombre que la adora, es cariñoso, es listo, trabajador, y ella
lo ama con locura, encontró una casa, un hogar, unos hijos que si son el verdadero
amor de su vida, en definitiva, encontró una verdadera vida.
Por eso os digo, a quien lea esto y quiera decir algo, que sé
que esta es una historia pequeña de amor, ya os iré contando más, pero la
moraleja es, que no lo que penséis que era toda vuestra vida, tiene porque
serlo, quizás vuestra verdadera vida empieza ahora.
¿Qué pensáis?

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