¿Eres feliz? ¿Ríes a menudo? Cuando te preguntan ¿Cómo estás?
Tu ¿Qué piensas? No te pregunto ¿Qué respondes? Te pregunto ¿Qué piensas?, porque
podemos contestar bien, pero por dentro no pensamos eso, pensamos que tenemos
demasiadas obligaciones, demasiados pensamientos negativos, no puedo, no debo,
anda ya, ¿cómo qué no? La vida no está perdida, no a los 30, no a los 40, no a
ninguna edad, hay una historia en un libro que me gustó mucho, la historia es
la de una enfermera que trabajo con enfermos terminales, y esta escribió un
libro sobre lo que los enfermos le decían, y se llega a una conclusión, y es
que el 90% de los enfermos se arrepentían de lo que no habían hecho, no de lo
que habían hecho, y ni siquiera del hecho, sino de no intentarlo, esto me
resulta muy curioso, pesa más el no haberlo intentado que el no hacerlo.
¿Y porque no lo hacemos? ¿Por qué no lo intentamos? ¿Por
miedo? ¿Por tiempo?... me gustaría que ahora pensaras, ¿Qué es lo que más te
gusta en el mundo? Con la mano en el corazón, siendo egoísta, ¿tú que quieres? Piénsalo,
y para ya de hacer lo que no quieres, no juegues al escondite con tu verdadero
interior. Busca a ese amor que se quedó en la estación sin saber porque, pinta
si es lo que te gusta, estudia lo que quieras, viaja a ese sitio que te
apasiona, pero no te arrepientas de no intentarlo, por favor, no mires atrás y
te entristezcas por no hacer lo que quieras.
La mente es como un paracaídas, no sirve de nada si no lo
abres.

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